Los médicos se exponen a afrontar grandes indemnizaciones por responsabilidad civil

Los médicos se exponen a afrontar grandes indemnizaciones por responsabilidad civil

En el último seminario en vivo organizado por la correduría Uniteco Profesional, especialistas en aseguramiento y Derecho Sanitario han advertido a los médicos, tanto del sector público como del privado, que se exponen a afrontar mayores indemnizaciones por responsabilidad civil (RC).

Esta es una razón suficiente que debería llevar, a unos y otros profesionales, a suscribir siempre un seguro de esta naturaleza e, incluso, a recurrir al doble aseguramiento, en el caso de los funcionarios y los contratados públicos, porque hay ocasiones en las que las coberturas elegidas se quedan por debajo de las cantidades fijadas por las sentencias condenatorias por errores y negligencias médicas.

Fernando Ruiz

Nuevos horizontes y realidades

El portavoz de esta correduría de seguros concebida para los médicos, Fernando Ruiz, presentó este seminario como una conversación distendida en la que analizar cordialmente, aunque desde el rigor del criterio profesional, los retos que representa el nuevo año 2021 y las perturbaciones achacables a la pandemia de la Covid-19, que, desgraciadamente, sigue su curso.

Esta fue una ocasión, por tanto, muy propicia para resolver muchas dudas y ayudar a los médicos en su labor esencial en beneficio de la salud de los ciudadanos, al haberse configurado una nueva realidad con implicaciones legales que es necesario aclarar en detalle, tal como razonó Fernando Ruiz.

David del Portillo

Servicios públicos y privados

El director de expansión de Uniteco Profesional, David del Portillo, envió un caluroso abrazo a los médicos por su colosal esfuerzo realizado siempre, pero, de manera muy especial, desde que empezó la nueva enfermedad de alcance global, un esfuerzo que se traduce en salvar vidas y al que él mismo debe el inmenso favor de poder seguir disfrutando de su padre.

Efectivamente, y según refirió David del Portillo, su progenitor, persona de edad avanzada, avisó cuando empezó a tener dificultades respiratorias, momento en que llegó al madrileño Hospital Universitario Juan Carlos I de Móstoles, pero no pudo ser atendido por estar desbordado el centro asistencial en la primera ola de pandemia. Sin embargo, y gracias a disponer de un seguro privado de salud, salió de peligro en el también madrileño Hospital Universitario HM Montepríncipe de Boadilla del Monte, donde fue tratado de inmediato.

Como principales temas de consulta de los médicos a la compañía a la que representa, desde que llegó la pandemia, Del Portillo citó las cuestiones legales relacionadas con la falta de medios de protección (EPI), las tomas de decisiones y derivaciones con efecto directo para los pacientes y los desplazamientos, sustituciones y cambios de destino de estos profesionales.

Reforzar el equipo

Según este directivo, es motivo de satisfacción para Uniteco no solo no haber tenido que abrir un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), sino todo lo contrario, de forma que amplió su plantilla para atender más de 30.000 consultas y para calmar muchas veces los ánimos ante situaciones de gran tensión para los facultativos.

A los héroes

Por eso, Del Portillo destacó, de nuevo, el enorme valor personal y profesional de los médicos, gentes hechas de otra naturaleza al ser capaces de acudir, día a día, hasta la zona cero de la epidemia, con riesgo para su vida, la salud de sus familias y la población general, sin medios adecuados para ello.

Todo además de tener que encajar desplazamientos y decisiones organizativas tan inesperadas como cambiantes, sino a veces contradictorias, y sin ceder tampoco a la ira o a la desesperanza cuando se observa en algunos grupúsculos de la ciudadanía que no se toman la epidemia mundial en serio.

A ello, Del Portillo sumó el gran dilema moral y profesional de haber tenido que definir lo que es la calidad de vida a la hora de asignar a un paciente u otro un único respirador disponible, cuestión que, a su juicio, no es seguro que debiera caer sobre las espaldas de un médico.

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *